Un año después.
Tal y como le prometí a una persona muy especial, después de la presentación del Atlas Lunar Óptico comencé la elaboración propiamente dicha del Atlas, lo que yo llamo las fichas. Dos carpesanos con unas 500 referencias cada uno, uno para la cara oculta y otro para la cara visible. Lo cierto es que el ritmo no está siendo ni de lejos el adecuado y en los cerca de 380 días debería llevar más de 400 referencias completadas pero solo he realizado 60.
No quisiera echarme flores pero creo que estamos ante el Atlas Lunar más completo y sofisticado del que se tenga constancia y es por eso que no tengo prisa por terminarlo. Si bien es cierto que me gustaría cerrar todo el proyecto antes de cumplir mis 50. Es trabajoso y más si lo hago con el nivel que espero de mi pues de alguna manera me estoy dando cuenta que estoy siguiendo los pasos de Adela Blagg.
Hoy mismo he recuperado un cráter accesorio que había desaparecido de varios registros y de hecho pienso que la catalogación de estos astroblemas es muy laxa al igual que cráteres demasiado insignes no han sido asignados aún cosa inexplicable. En cualquier caso el Atlas progresa y voy cogiendo velocidad de crucero.
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