Lift off.
Tras toda una semana de preparativos que parecían menores o sencillos el Atlas Lunar Óptico ha partido a su órbita programada. Decir que todo ha salido a pedir de boca sería demasiado presuntuoso por mi parte, han habido referencias que han fallado, la charla coloquio ha sido excesivamente corta a mi juicio, he dejado muchas, muchísimas cosas en el tintero pero "alea iacta est". En breve publicaremos la grabación y ubicaremos el ALO en un lugar privilegiado, no puedo pedir más. Pero ahora mismo me encuentro vacío, frio, desalojado por dentro, como en una fiesta que ya ha terminado pero que quieres quedarte a hablar hasta las tantas de la madrugada con la chica que tanto te gusta. De repente la habitación dónde ha estado habitando el Atlas se me antoja enorme, hueca, cual cascarón de huevo. Mañana me levantaré y ya no podré sentarme en silencio a tomar café mirando la Luna. Toca recoger, ordenar y seguir vaciando. Necesito un proyecto, uno bonito e ilusionante. Podría pensar que si, que tengo cosas pendientes pero ha sido, tanto, tan grande, tan largo, tan intenso que ahora tan solo puedo echarlo de menos. Los compañeros me han felicitado, algunos efusivamente, pero yo estaba como en otra dimensión. Si pudiera volver al 1 de agosto posiblemente cambiaría muchas cosas, tantas que el Atlas sería hoy muy distinto. Quizás no pueda volver a ese uno de agosto pero puedo imaginar otros "unos" de Agosto y recomenzar, olvidarme de que haya presentado ningún Atlas, de que nunca hubo un congreso y de que la DANA jamás sucedió. Una linea temporal alternativa en la que me lanzo a por la selenografía 100% original e inédita, una linea de acción en la que consigo un lienzo de dimensiones espectaculares con el que me lanzo, con ese refractor acromático que nunca he conseguido, a escudriñar Luna con aumentos casi imposibles y seeings de ensueño. Una linea temporal en la que todo es distinto y a la vez más auténtico, mejor, más sereno y meditado. Las prisas, el querer llegar, el pensar que alguna vez existió una carrera de ratas en la que al parecer si he sido el primero. La cafeína y la comida de bar hablan demasiado por mi y en el fondo tan solo estoy simplemente agotado, vacío, frio, desalojado por dentro.

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