D-60.

 Agosto ha terminado y las jornadas de calor intenso parece que están remitiendo. Este asunto podría parecer menor pero lo cierto es que la capacidad de concentración y trabajo están aumentando considerablemente. A todo aquel que se anime en el futuro a hacer un Atlas Lunas Óptico les recomiendo encarecidamente empezar en invierno o trabajar en un entorno climatizado y sin corrientes de aire. El progreso del ALO continúa imparable y ayer pude disfrutar de la primera noche a menos de 30ºC y quedaron plasmadas 40 referencias entre la cara oculta y la cara visible. Me habría gustado haber colocado un par de alunizajes o accidentes pero me centré únicamente en astroblemas. Los problemas con los topónimos olvidados o borrados que aparecen en antiguos Atlas que tengo y que uso para localizar las zonas a trabajar continúan y me dejan pasmado. ¿Como es posible que cráteres preciosos en Luna, visibles desde Tierra con un sencillo refractor, han pasado de tener un nombre propio a ser cráteres accesorios?

Os hablo de la historia de Clarkson.

Vida de Roland L.T. Clarkson

En efecto este astrónomo autodidacta tuvo un cráter en Luna y por motivos que aun no acierto a entender la UIAA ya no lo reconoce. No dudo de los criterios a la hora de nombrar o renombrar un astroblema lunar por parte de este organismo pero en cualquier caso las motivaciones quedan un limbo un tanto ostracista dictatorial. 



No sé vosotros pero ver a este hombre con semejante reflector en 1954 es lo más parecido a ver un Oopart que uno podría imaginar, parece que acabe de llegarle el telescopio comprado en Amazon time a través de un agujero de gusano.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lanzamiento fallido. Pérdida de ventana de oportunidad.

El ALO en AVA.

Lift off.