Lift off.
Tras toda una semana de preparativos que parecían menores o sencillos el Atlas Lunar Óptico ha partido a su órbita programada. Decir que todo ha salido a pedir de boca sería demasiado presuntuoso por mi parte, han habido referencias que han fallado, la charla coloquio ha sido excesivamente corta a mi juicio, he dejado muchas, muchísimas cosas en el tintero pero "alea iacta est". En breve publicaremos la grabación y ubicaremos el ALO en un lugar privilegiado, no puedo pedir más. Pero ahora mismo me encuentro vacío, frio, desalojado por dentro, como en una fiesta que ya ha terminado pero que quieres quedarte a hablar hasta las tantas de la madrugada con la chica que tanto te gusta. De repente la habitación dónde ha estado habitando el Atlas se me antoja enorme, hueca, cual cascarón de huevo. Mañana me levantaré y ya no podré sentarme en silencio a tomar café mirando la Luna. Toca recoger, ordenar y seguir vaciando. Necesito un proyecto, uno bonito e ilusionante. Podría pensar ...